¿A qué huele Alaïa?

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El diseñador tunecino se deja seducir por el mundo de la cosmética. Anoche presentó en París su primera fragancia y en breve desvelará el lanzamiento de su línea de maquillaje.

Que un diseñador como Azzedine Alaïa lance un perfume tantos años después de su inicio en el mundo de la moda es sorprendente. Pero no tanto por el tiempo que ha tardado en desvelar sus preferencias aromáticas sino por los secretos tan seductores que debe esconder el contrato que ha logrado que este hermético diseñador guiñe un ojo a la corriente comercial de unirse a un gran grupo cosmético. Ha sido la compañía Beauté Préstige International, la misma que agrupa las fragancias de Jean Paul Gaultier, Narciso Rodríguez, Elie Saab o Iseey Miyake, es decir, el fabricante de una colección de perfumes de algunos de los diseñadores más interesantes de la industria de la moda, la única capaz de animarle a inmortalizar su concepto del lujo en forma de gotas aromáticas, las que anoche inundaron París en una gran fiesta. Intuyo que Alaïa no lo debió pasar bien en ese evento, rodeado de decenas de fotógrafos y lejos de su pequeño taller de costura, donde elabora piezas tan únicas como modernas, en todo el sentido amplio de la palabra. “Su ropa se adapta a tu cuerpo, lo reinventa, consigue que parezcas una mujer espectacular porque realza lo mejor de tu anatomía”. Recuerdo estas palabras en boca de la modelo española Carmen San Martín, gran amiga y una de las pocas españolas que logró desfilar para el tunecino en la época de los noventa, cuando Naomi Campbell o Cindy Crawford se paseaban por la pasarela con sus minivestidos negros a cambio de ropa. Sí, Alaïa fue de los primeros creadores en proponer a grandes modelos que mostraran su ropa a cambio de regalarles ropa porque no podía pagarles sus tarifas. De esa manera, conquistó los mejores cuerpos de la alfombra roja, cuando mujeres bellísimas se percataron de la facilidad de tenía uno de sus diseños para crear un nuevo lenguaje corporal.

Fuente: D.R.

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Anoche lo recordaba Carla Bruni en la fiesta, una de las celebridades y antes top-model/amiga del creador, e incondicional en su pasarela, la misma que jamás entraba en el circuito convencional de la Semana de la Moda de París porque Alaïa no es convencional en nada, ni siquiera en hacer ropa cuando hay que hacerla, sino cuando quiere. Lo apuntaba Alber Elbaz, amigo y admirador de este hombre tan menudo al que Naomi Campbell llama papá y de quien Rossy de Palma me confesó sentir un amor casi protector ante tanta sensibilidad. Será en julio cuando Francia y Reino Unido empiecen a recibir los primeros encargos de la fragancia y cuando una campaña aún sin desvelar inunde medios, redes, vallas… Alaïa obtendrá visibilidad como marca, pero dudo mucho que él flaquee ante tanta adoración mediática. “Me apasiona su discreción y su eterno buen gusto”, relataba anoche la bailarina Blanca Li en la fiesta, custodiada por la actriz Isabelle Huppert, confesa admiradora de su talento y su falta de ambición para levantar las manos y hacerse notar en una industria donde si no cuentas cosas, sencillamente desapareces.

Fuente: D.R.

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One Comment

  1. Acabo de.probar ( y disfrutar) la fraganci Alaïa. Indescriptible. Me encanta

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