La editora Michelle Lee logra que Allure se convierta en la revista con mayor crecimiento en papel y digital del año

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Esta cabecera, propiedad del grupo Condé Nast, fue premiada la pasada semana en Nueva York con el galardón que la califica como “la publicación del año” bajo la batuta de esta periodista que asumió la dirección de la conocida como “la biblia de la belleza” en 2015 tras el despido de Linda Wells, toda una veterana que hoy mantiene colaboraciones puntuales con diarios norteamericanos.

Cuando Michele Lee llegó a su nuevo despacho en la cabecera más respetada del mundo de la belleza su primera proclamación al equipo de redacción fue eliminar del vocabulario la palabra “envejecimiento”. Su posición era firme y combatir el paso del tiempo era para Lee un concepto tan propio del pasado que una cabecera como Allure tenía que ser pionera en la enseñanza de que el paso del tiempo no es algo malo para ningún ser humano.

Michelle Lee en su despacho de Condé Nast. Foto: DR

Realmente se ha convertido en una misión muy importante para nosotros a la hora de redefinir el concepto de la belleza“, dice Lee. “Quiero que analicemos las cosas que estamos haciendo y pensemos en cómo podrían tener mayores y mejores consecuencias para la sociedad y, sobre todo, para las mujeres, para que desafiemos la forma anticuada en que las revistas femeninas solían hacer determinadas cosas“. Otro valor que Lee se ha encargado de potenciar desde su puesto ha sido apostar muy fuerte por la diversidad en sus portadas. Aunque muchas veces se ha defendido argumentando que parece que hoy en día es la palabra de moda en el mundo editorial, es cierto que ella lo ha materializado con portadas como en el número del pasado abril, cuando invitó a mujeres de diferentes razas a debatir sobre su idea de la belleza. Ese mismo número, además, fue un adelanto de la potente portada de julio, cuando la modelo musulmana Halima Aden fue fotografiada junto al título American Beauty, decisión que tuvo una enorme repercusión mediática ya que era la primera vez que una mujer con hijab aparecía así en una importante publicación estadounidense. Aunque en el momento de su publicación, la directora de Allure confesó que temió por la reacción de las lectoras más fieles a la revista, lo cierto es que la audiencia creció un 30% después de esta decisión. Además, en medio de tantos aplausos, Lee contó con el apoyo del director editorial digital Phillip Picardi (que también ejerce la misma labor para Teen Vogue y hoy dirige la plataforma Them para público gay) quien ayudó a que el tráfico de su versión online creciera un 24 % debido, sobre todo, al éxito obtenido por el vídeo como contenido exclusivo. Lo curioso es que esta publicación ha sido la única que Condé Nast no ha exportado más allá de Estados Unidos, así que habrá que esperar a ver su progreso.

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