¿Está siendo una decepción el trabajo de Edward Enninful como director de la edición inglesa de Vogue?

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En una columna que ha desvelado la web Fashionista.com parece que la labor del primer hombre que ocupa la dirección de esta publicación no está siendo muy bien acogida entre sus lectores ante la llegada del tercer número bajo su mandato. ¿La razón? “No hay nada nuevo en esta etapa”, apuntan.

Según esta importante web de noticias, cuando la industria editorial supo del nombramiento de este joven negro, africano, gay y amante de la moda desde niño, respiró aliviada ante la elección que acabaría con la necesidad imperiosa de aire fresco en las cabeceras de lujo y en la moda en general. Sin embargo, y tras tres números editados al completo por Edward Enninful, no parece que dicho soplo esté siendo tan refrescante como se esperaba cuando se hizo pública su llegada.

La primera portada ya supuso una enorme polémica por asemejarse más una publicación antigua en la que no hubiera ocurrido nada extraordinario si en lugar de 2017 se hubiera estampado la fecha de 1966. Aquello provocó un gran torrente de críticas en un momento de promoción muy dulce hacia Enninful en muchos de los principales medios internacionales. Él argumentó que se trataba de un homenaje a la moda en general y que la elección de la modelo Adwoa Aboah sí era toda una declaración de intenciones y, sobre todo, de propósitos para esta nueva etapa en Vogue. Sin embargo, la de febrero, ocupada por una imagen de Taylor Swift resultaba ser una evidente promoción de su nuevo disco, elección que supuso otra decepción en el sector, a la que ahora se suma su tercer número con Margot Robbie y Nicole Kidman para su portfolio dedicado a Hollywood bajo el título Best Perfomances y fotografiado por Jurgen Teller. ¿Previsible? Pues parece que sí, según Fashionista, y que Vogue empieza a ofrecer portadas que no dejan de repetir personajes que pocas historias nuevas tienen que contar en un contexto que no parece dar opción a la idea de elegir nuevos rostros que sí supusieran un riesgo o, al menos, esa frescura tan añorada.

Portada del número de febrero de la edición británica de Vogue. Foto: DR

Según recoge este artículo, esta sesión de fotos con importantes actores de Hollywood como protagonistas, está coproducida junto a la cabecera W Magazine, en la que Edward Enninful ocupó un puesto como director de moda y para la que siguió colaborando antes de su incorporación definitiva a la dirección de Vogue. En el caso de W, que ya anunció que reduciría su tirada y su periodicidad con el fin de convertirse en una revista para coleccionistas, febrero se ofrece en seis portadas a elegir, cada una fotografiada por Juergen Teller y con 12 de las personalidades más influyentes de Hollywood: Jennifer Lawrence y Emma Stone, Mary J. Blige y Tom Hanks, Gal Gadot y James Franco, Daniela Vega y Robert Pattinson, Saoirse Ronan y Andrew Garfield y, por último, Margot Robbie y Nicole Kidman, pareja elegida para ocupar la portada del Vogue británico.

Emma Stone en una imagen compartida por Vogue y W Magazine. Foto: DR

 

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