¿Cómo podría afectar a Anna Wintour una portada de Melania Trump en Vogue?

Melania Knauss Trump con Anna Wintour a una sfilata di  J Mendel, New York, 13 settembre 2004
(Paul Hawthorne/Getty Images)

La mujer más poderosa de la industria editorial confirma en una entrevista que apoyará a la actual primera dama en la revista que dirige como hizo con sus antecesoras.

Cuando Kim Kardashian ocupó la portada de la edición americana de Vogue, Anna Wintour, directora de la publicación y responsable creativa de Condé Nast en Estados Unidos, recibió múltiples críticas por, como se dijo (de manera resumida), “caer en la tentadora basura Kardashian”. Aquel número alcanzó las mejores cifras en ventas del año. Wintour también fue tajante cuando canceló un editorial con la cantante Miley Cyrus tras su polémica actuación en los MTV Awards, acompañada de declaraciones sobre su sexualidad que resultaron poco acertadas para una revista como Vogue. ¿Alguien cree que una portada con Melania Trump podría afectar negativamente a la continuidad de Anna Wintour en la revista y, por ende, en la poderosa editorial? Seguramente no.

Anna Wintour junto a Anthony Weiner e Ivanka Trump en una cena en Nueva York. Foto: DR

La pasada semana la editora admitía en una entrevista en el diario Wall Street Journal que no veía razón alguna para negar a la actual primera dama el mismo trato editorial que había concedido a sus antecesoras Michelle Obama o Hillary Clinton, entre otras, con las que además Wintour mantenía una gran amistad. Con esta última, por ejemplo, activó una campaña personal que, según apuntaron algunos medios americanos, traspasó todos los protocolos de una empresa como Condé Nast. Poco después de Navidad, el presidente Trump tuiteó acerca de una reunión que había mantenido con Jonathan Newhouse, CEO de Condé Nast, y Anna Wintour, aunque tuvo la prudencia de no desvelar el contenido de la misma. Lo cierto es que desde aquel encuentro en la Trump Tower la versión digital de la revista ha ido narrando ciertos aspectos sobre Melania que resultaban favorables a su imagen, haciéndose eco, por ejemplo, a su estilo o a la nueva interiorista que había contratado para ejecutar la reforma de las habitaciones privadas de la Casa Blanca.

Anna Wintour en una imagen de archivo. Foto: DR

En todo caso, Vogue es una revista con un poder prescriptor muy fuerte en Estados Unidos, con una facturación de decenas de millones al año en publicidad y con un apoyo a los jóvenes diseñadores que Wintour ha sabido promover en su cabecera, haciéndolo extensible a otras ediciones internacionales. Sobre este último punto, mucho se ha discutido en medios digitales americanos sobre si Melania Trump apostaría por ayudar a dar visibilidad a nuevos talentos de la industria textil, tal y como hizo Michelle Obama por recomendación de Anna Wintour. Pero desde cualquier ángulo, la cuestión es intuir si el apoyo editorial de Vogue a la mujer de Trump podría afectar negativamente a la facturación publicitaria de la revista o, por el contrario, lograría cifras de venta históricas para la publicación. Tampoco habría que olvidar que Hollywood se ha mostrado tajante en su rechazo hacia la política de Trump, algo que en Vogue también deben considerar ya que la revista siempre ha mantenido una estrecha relación con el mundo del cine y sus estrellas, a menudo, protagonistas de su portada en plena promoción, al igual que históricamente ha sucedido en Vanity Fair. Sin embargo, lo que sí es una evidencia leyendo las declaraciones de Wintour al diario económico es la demostración de apoyo -quizás impuesto- a la primera dama, decisión que obviamente no pasará desapercibida, sino que acabará convirtiéndose en la portada más mediática en los últimos años.

 

0 I like it
0 I don't like it

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *