Anna Wintour es más inteligente de lo que pensamos

0317-vo-well96-01

La directora de la edición americana de Vogue y responsable creativa de Condé Nast en Estados Unidos celebra la diversidad en su última portada horas antes del comienzo de la Semana de la Moda de Nueva York.

Muchos pensábamos (me incluyo) que marzo sería el mes elegido por Vogue para dedicar su portada a la primera dama americana Melania Trump, portada que se está haciendo esperar y que, sin ser alarmistas, podría no llegar a suceder nunca. Sin embargo, a días del comienzo de una nueva edición de la Semana de la Moda de Nueva York, Anna Wintour desvela su nueva edición en la que se rebela contra una declaración suya realizada hace unos años en el diario Financial Times: “Las modelos en portada ya no venden”. Claro, antes una modelo no era prescriptora más allá de sus seguidores en quiosco o en programas de televisión; sin embargo, hoy esas mismas modelos arrastran millones de seguidores y se convierten en la mejor y más efectiva publicidad gratuita para la revista que elija colocar a una o a varias, como es este caso, como reclamo de venta.

Portada de marzo de la edición americana de Vogue. Foto: DR

Nombres muy conocidos como Gigi Hadid o Kendall Jenner, junto a otros menos populares, pero con una importante trayectoria en la industria de la moda, como Liu Wen, Imaan Hamman o Adwoa Aboah, sin olvidar el que ya es uno de los cuerpos más reivindicativos del mundo editorial por sus curvas -Ashley Graham-, que aparece junto a la novata Vittoria Ceretti, posan ante la cámara de Inez and Vinhoodh y la supervisión estilística de Tonne Goodman, una de las mejores profesionales que aún se mantienen en activo en la cabecera de Condé Nast. “Todas nuestras diferencias nos convierten en mujeres muy diferentes, pero también en hermosas de una forma individual”, apunta Kendall en el reportaje de interior, mientras que Ashley Graham recuerda que “ignorar a un buen número de consumidoras que no llevan una talla 36 es un error que en la industria ya no se perdona”. “Hoy, y gracias a las redes sociales”, continúa, “nos hemos convertido en modelos que reivindicamos un estilo de vida muy alejado de la perfección, al menos, de la que se ha impuesto durante años y que cada día se aleja más de los cansinos convencionalismos del marketing”. Anna Wintour, consciente de la importancia que la diversidad como argumento va adquiriendo en el mundo editorial y, sobre todo, a raíz de la fortaleza de las redes sociales como atril para defenderla, ha elegido a este grupo de modelos, pero también mujeres con un diálogo sobre el que edificar un nuevo concepto de belleza, que será un buen argumento en los desfiles que figuran en el frenético calendario de  Nueva York, mientras que su competencia directa, Harper’s Bazzar, recurre a la cantante negra Rihanna para su edición de colecciones. Habrá que esperar para ver los números y conocer si vende más en quiosco una celebridad como reclamo o un grupo de rostros anónimos juntos a otros que imponen un lenguaje digital.

La cantante Rihanna en la portada de Harper’s Bazaar. Foto: DR

 

0 I like it
0 I don't like it

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *