¿A quién debería llamar una marca en 2017 para lograr la mayor visibilidad?

Kyle Jenner. DR

Sin duda, a Kyle Jenner. La pequeña del clan más importante, comentado y compartido en las redes sociales es la reina indiscutible en el ranking de poder de influencia en Instagram o Twitter, y así parece que continuará el próximo año. ¿Las razones?

Con 80 millones de seguidores solo en Instagram, 19 años y CEO de su propia línea de cosmética, la americana ha logrado desbancar a su propia hermana Kendall, a su amiga y modelo Gigi Hadid e, incluso, a Selena Gómez, que acaba de descender al puesto número 5, aunque es la persona con mayor número de seguidores en todo el mundo. ¿Pero qué ofrece Kyle Jenner que todas las marcas invierten millones en su actividad con el fin de reposicionarse o lograr más seguidores reales? La vida de lujo y excentricidades que la joven muestra en su Instagram junto a celebridades de todo el mundo, coches, casas espectaculares y tutoriales sobre trucos para utilizar las barras de labios de su colección de color, que lleva su nombre, la aúpan al grupo de influencers más potentes del planeta. La certeza es que sus resultados demuestran que la más joven de las Jenner influye entre sus seguidores, logrando la mayor tasa de conversión entre los personajes que cuentan con millones de seguidores. Su trascendencia no solo es virtual u online, sino que logra lo que toda marca busca con este tipo de contratos: conversiones físicas y venta. Si no, que se lo digan a la propia Kyle Jenner que ha logrado que su marca de labiales supere en ventas a Mac o Nars, incluso cuando su calidad cosmética es inmensamente inferior.

Kyle Jenner. DR

Kyle Jenner. DR

Pero si nos vamos al lado masculino, resulta que el cantante Harry Style es el hombre más buscado e influyente en las redes sociales, donde un tuit sobre su cumpleaños ha sido el mensaje más retuiteado de todo 2016.

Aaron Style. DR

Aaron Style. DR

En todo caso, parece que las marcas y las celebridades se mantienen lejos de conseguir acuerdos tan lucrativos como las cantidades que dicho contrato genere. Un buen ejemplo es como la marca americana Estée Lauder pasaba por uno de los perores momentos comerciales de su historia hasta que contrató a Kendall Jenner como embajadora. Fue entonces cuando sus activos subieron como la espuma, su público se regeneró y la percepción hacia Lauder se modernizó como nunca antes habían logrado. Los datos fueron tan evidentes que es extraño que una firma de cosmética, bebida, ropa o automóviles no se se deje aconsejar por expertos en la materia para lograr que sus valores sean expuestos de la forma adecuada y por la persona correcta para mejorar imagen y cuenta de resultados. Quizás el estudio que acaba de publicar la empresa de ropa Polyvore ayude a visualizar este planteamiento, recordando en su estudio anual sobre tendencias en celebridades y ropa en el sector digital que el apellido Jenner aún tiene vida para rato.

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